La guerra politica 1

lavisiononline, Wednesday 11 April 2007

por José Uzal

Lo mas intrigante de la situación en Iraq no es el por que EE.UU. decidió invadirlo, lo intrigante es porque nos quedamos. Estados Unidos tiene gran experiencia en intervenir en otros países. Las naciones de Latinoamérica han sido intervenidas mas de 80 veces (http://www.zompist.com/latam.html) con justificaciones similares a las que se usaron para intervenir en Iraq.  A parte de Haití, Nicaragua y Cuba las intervenciones fueron relativamente cortas y produjeron dictadores que protegían nuestros intereses. La política era entrar y buscar a un Trujillo, Batista, Duvallier, Rojas Pinillas, o un Pinochet y ponerlos en el poder para que protegieran los intereses del gobierno de Estados Unidos.  En Iraq, EE.UU. cambio el esquema. En lugar de controlar el ejército, los políticos y la capacidad productiva  del país y ponerlos en manos de un títere nuestro; Estados Unidos opto por destruir el ejército, la sociedad civil y la capacidad productiva de Iraq y quedarse en la región. Es obvio que entramos en Iraq sin pensarlo bien y sin tomar en cuenta nuestra experiencia histórica y los resultados han sido desastrosos. Collin Powell, el secretario de estado en ese tiempo, advirtió no invadir a Iraq sin tener una estrategia de salida y comento que entrar en Iraq era como entrar en una tienda de porcelanas finas donde la política sobre la mercancía es “si usted la rompe la tiene que pagar”.  La guerra en Iraq es insostenible, política y económicamente. Podemos ganar todas las batallas y al final perderemos la guerra si continuamos demandando una victoria total, sin describirla. El pueblo americano, básicamente conservador, le envió un mensaje a la administración al elegir suficiente demócratas para cambiar el control de la Cámara y el Senado. El mensaje fue: salgamos de Iraq.

El abandonar a Iraq en este momento seria desastroso para la seguridad el mundo occidental, para la sobre vivencia de Israel y para nuestro nivel de vida. Tenemos que asegurarnos, como nación, que podemos contar con las reservas petroleras de Iraq y de todo el Golfo Pérsico y evitar que estas caigan en manos de nuestros enemigos. No podemos repetir el error que cometimos al entrar sin pensarlo bien. Salir de Iraq requiere análisis, planificación y una política que tome en cuenta a todos los países de la región. No podemos entrenar un nuevo ejército sin que este tenga un líder nacional. No podemos dividir al país entre los sunís, chiítas y kurdos ya que no podemos darle la independencia los kurdos sin causar grandes problemas con nuestro aliado en la OTAN, Turquía y no podemos dejar a los sunís iraquíes, ya que los sunis Sauditas tienen petróleo en abundancia, sin petróleo condenados a ser una nueva Palestina.

Abandonar a Iraq precipitadamente o establecer un horario de salida seria un error garrafal. Iraq no es Vietnam. La famosa teoría de los dominós que nos mantuvo en Vietnam no se puede aplicar a la situación en Iraq. En Vietnam y en ninguno de los países adyacentes había petróleo y la existencia de Israel no estaba en peligro. La región del Golfo Pérsico, suple una tercera parte de todo el petróleo que se consume diariamente en el mundo occidental y la perdida de Iraq provocaría la eventual destrucción de Israel. Las fichas de domino en la región del Golfo Pérsico son mucho mas importantes.

El Congreso, la administración y el gobierno de EE.UU. (si, son tres entidades y una sola nació) le deben al pueblo americano una solución al problema iraquí. El Congreso y el presidente tienen que abandonar el juego político de quien va a terminar la guerra. Los Demócratas quieren que Bush sufra la derrota en la guerra que el comenzó. Los Republicanos quieren que sea el próximo presidente quien la termine. Permitir que se derrame la sangre de nuestros soldados mientras ambos partidos defienden sus intereses políticos es criminal. Los intereses creados que están lucrando con la guerra no quieren una solución pero el pueblo la demanda. El mundo la demanda. Nuestro futuro la demanda.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.

El Nuevo Proyecto 0

lavisiononline, Thursday 05 April 2007

por José R. Uzal

Los congresistas, Luis Gutiérrez, (D-IL) y su colega Jeff Flake,(R-AZ), presentaron un nuevo proyecto de ley para tratar de llegar a la mítica reforma integral migratoria. La nueva propuesta, conocida por sus siglas en inglés ‘STRIVE’, pretende ser una repuesta humanitaria a la alegada falta de control de las fronteras y a la presencia de millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos. “Es un proyecto de ley de seguridad: seguridad nacional, seguridad de las familias y seguridad económica”, expreso Gutiérrez. “Nos permite proteger nuestras fronteras y reformar un sistema migratorio que perjudica a los negocios, a las familias y a las comunidades. Ambos congresistas alegan que el proyecto tiene como objetivos el fortalecimiento de la acción policial y la seguridad fronteriza, además incrementar la responsabilidad de los empleadores y regular de manera más efectiva el flujo de trabajadores temporales hacia Estados Unidos. En realidad están buscando la forma de explotar legalmente la mano de obra barata y abundante, preservar el poder adquisitivo de los inmigrantes y continuar la vergüenza de la muralla.

En el senado hay una propuesta presentada por los senadores John Cornyn (R–TX) y Jon Kyl (R–AZ), denominada: "Ley para una mejor acción policial y reforma migratoria 2005". Esta basada en el retorno voluntario a sus países de origen de aquellos ilegales que califiquen para una visa temporal de trabajo. En caso de que los dos proyectos de ley pasen en sus respectivas cámaras, tendrán que ser homologados antes de ser presentados al presidente para convertirse en ley. Lo mismo que sucedió el verano pasado y nunca se resolvió.

El presidente George W. Bush ha expresado en varias oportunidades su apoyo tanto a la legalización de indocumentados como a un programa de trabajadores temporales, junto con un mayor control fronterizo y una aplicación interna de las leyes de inmigración.

Los tres están tácitamente de acuerdo en que no haya una amnistía, que no se hable claramente de la frontera con México y que los proyectos de ley no incluyan el deseo de los inmigrantes en otras partes del mundo de entrar legalmente a Estados Unidos. Los tres ignoran la necesidad de  establecer un programa de asilo político justo y rápido. No toma en consideración la necesidad de implementar un sistema migratorio que controle los extranjeros que entran, por que razón entraron, donde se alojan mientras están en el país y cuando salieron.  No demandan que todos los inmigrantes que quieran entrar a Estados Unidos, sin miramiento al país, región o continente de procedencia, sean tratados de la misma forma y bajo las mismas leyes.

El nuevo embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, ha sido el único en expresarse con claridad. Sarukhán insistió que cualquier reducción en el número de emigrantes hacia Estados Unidos dependerá en gran medida en “la habilidad de México para demostrar que trabaja para generar empleos” y dijo claramente que “la reforma migratoria de Estados Unidos comienza en México”.

El problema con las propuestas Gutiérrez-Flake, Cornyn-Kyl y los deseos del presidente Bush es el mismo dilema que enfrentaron los legisladores el año pasado. Si se ponen en efecto leyes que legalizan a la mayoría de los ilegales estos ya no tendrían necesidad de  trabajar en la agricultura, manufactura y  mantenimiento. Los nuevos legales buscarían mejores trabajos y entrarían en competencia con los norteamericanos. Si continúan las redadas, la construcción de cárceles privadas para el procesamiento de deportados y la presión contra los patronos muy pronto una lechuga costara lo que cuesta un galón de gasolina.

El llamado problema migratorio se resuelve negociando con México un nuevo tratado NAFTA que les devuelva a los campesinos mexicanos la habilidad de ganarse el pan de cada día. Se soluciona creando una organización permanente de estudio sobre problemas y soluciones fronterizas. Se logra urgiéndole a México leyes que abran su economía y distribuyan las riquezas del país más equitativamente. De nuestro lado debemos implementar una moratoria de 2 años en las deportaciones, un indulto a ilegales que no hayan cometido delitos graves y debemos comenzar la inscripción voluntaria de los indocumentados. Los indocumentados que se inscriban como residentes ilegales deberán regresar a sus respectivos países dentro del periodo de 2 años a preparar su entrada legal sin estigma y con prioridad. Los ilegales que no se hayan inscrito dentro de los 2 años serán sujetos a deportación inmediata sin derecho a regresar.

La reforma migratoria debe ser exactamente eso, una reforma a las presente leyes que gobiernan la inmigración a EE.UU.  El continuar llamándole reforma migratoria a los problemas con México y Latinoamérica es pura demagogia y una burla de ambos partidos políticos a los indocumentados, a los hispanos que vivimos en esta gran nación y al generoso y tolerante pueblo norteamericano.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.

El boicot 0

lavisiononline, Thursday 05 April 2007

por José R. Uzal

"En Washington, una coalición de activistas anunció un boicot nacional el próximo 1 de mayo para protestar contra las redadas y deportaciones de indocumentados. Líderes del "Movimiento del 1 de Mayo" han pedido que, en el "Gran Boicot Estadounidense, II Parte", los inmigrantes se ausenten de los trabajos, escuelas o centros comerciales, como medida de presión a favor de una reforma migratoria integral."

La reforma integral migratoria es la nueva frase de moda. Todos estos grupos y muchos más que defienden los derechos de los indocumentados tienen el mismo punto de vista que los grupos en contra de ellos. Ambos solo hablan y luchan por una llamada reforma integral al sistema migratorio la cual solo toma en consideración la situación en la frontera con México.

Los sectores empresariales razonan que sin reforma integral habrá carencia de mano de obra barata. Los sectores sociales hablan de una preocupación "humanista para enfrentar las injusticias del problema migratorio actual". Los opositores abogan por la construcción de una muralla y la deportación de los ilegales que están destruyendo nuestra sociedad forzándola a hablar español. Reitero, ambos lados del debate solo se refieren a la frontera con México y los hispanos. Es el mismo dilema al que se enfrenta el congreso desde que el proyecto de ley HR4437 del 2005, fue aprobado por la Cámara, y el proyecto S2611 fue aprobado en mayo del 2006 por el Senado y no llegaron a ser homologados para ser firmados por el presidente Bush. El dilema era y sigue siendo: explotar o expulsar los hispanos.

La reforma integral que demandan estos grupos y que esta considerando el congreso, no considera todas las fronteras y puertos de entrada a Estados Unidos. No toma en consideración el deseo de los inmigrantes en otras partes del mundo de entrar legalmente a EE.UU. Ignora la necesidad de establecer un programa de asilo político justo y rápido. La reforma integral que discuten no toma en consideración la necesidad de implementar un sistema migratorio que controle los extranjeros que entran, por que razón entraron, donde se alojan mientras están en el país y cuando salieron. La reforma integral no demanda que todos los inmigrantes que quieran entrar a Estados Unidos, sin miramiento al país, región o continente de procedencia, sean tratados de la misma forma y bajo las mismas leyes.

Hay que desintegrar la reforma integral para poder resolver el problema migratorio y mantener la seguridad nacional. El Congreso y los foros políticos domésticos tienen que separar los problemas en la frontera con México y la situación deplorable en que se encuentra nuestro sistema migratorio. Una vez que se aparten los dos temas, el gobierno de México tiene que jugar un importante papel en este nuevo debate. No podemos defender los derechos de los hispanos indocumentados sin traer a la luz pública las causas de la explosión migratoria a través de la frontera con México.

El "Gran Boicot Estadounidense, Parte II" que pide a los inmigrantes se ausenten de los trabajos, escuelas o centros comerciales, como medida de presión a favor de una reforma migratoria integral, esta cometiendo el mismo error de mezclar la reforma migratoria y la situación en la frontera con México. El llevar a cabo un boicot que demande una reforma integral migratoria que no incluya la participación de los que buscan asilo político; los que quieren entrar a EE.UU procedentes de otros países; las empresas que demandan ingenieros y técnicos especializados, y los inmigrantes que son devueltos a sus respectivos países porque estos no tienen un arreglo ventajoso con Estados Unidos, es una buena acción basada en mala información.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.

El Juego politico 0

lavisiononline, Thursday 05 April 2007

por José R. Uzal

Una vez mas Estados Unidos están en peligro de perder una guerra a pesar de tener la maquinaria militar mas poderosa del planeta. No hay duda de que militarmente los EE.UU.  pueden ganar la guerra, pero habría que pagar un alto un costo político frente al mundo. Tanto los Demócratas como la Administración lo saben y ambos se han enfrascado en una lucha política que ignora totalmente a los militares y al pueblo norteamericano. Bush esta indiscutiblemente determinado a no permitir que la guerra se pierda durante su mandato y los Demócratas por su parte solo quieren que la guerra termine dentro de la presidencia actual. Están determinados a no heredar el conflicto. La nueva política articulada por Bush solo garantiza que el conflicto durara lo suficiente para que se convierta en un problema de la próxima administración. El nuevo Congreso, electo por el pueblo americano por su oposición a la guerra, no ha ofrecido ningún plan concreto contra la política de Bush ya que en realidad quieren que Bush sea el que sufra una derrota total de la guerra que el decidió comenzar.

El pueblo americano no tiene idea a donde van las ganancias de la venta del petróleo, las cuales, esperaban los organizadores de la guerra, pagaran por el conflicto. No solo no han pagado por la guerra sino que no se han visto por ninguna parte. Nadie habla del petróleo solo de los nuevos billones que se le tienen que enviar al flamante gobierno para que pueda obtener legitimidad dándole trabajo a las masas. Nadie habla de los billones que los contratistas norteamericanos han ganado en la guerra sin darles trabajo a los nativos, alegando problemas de seguridad. Solo se habla de darles más dinero.

La guerra hasta el presente le ha costado la vida a más de 3000 soldados americanos y a 500,000 nativos. Más de 20,000 soldados americanos vivirán el resto de sus días con minusvalidez a causa de las heridas sufridas en el frente de batalla. El 9-11 le costo a los enemigos de EE.UU. $500,000. La guerra  contra un dictador que no tenía nada que ver con el 9-11 ha costado hasta ahora más de $600 billones. Hoy en día la nación esta  menos seguros que antes del 9-11.

Si los Estados Unidos abandonan la región los resultados serán peores guerras en el futuro. Se arriesgaría la potencial destrucción de Israel, la destrucción de Arabia Saudita, el regreso de los Talibanes al poder en Afganistán y se vería a Irán convertido en una potencia nuclear.

Tanto la Administración como el Congreso tienen que abandonar el juego político en que están enfrascados y buscar juntos una solución al conflicto. La guerra ya no es una aventura que le salio mal a Bush. La guerra se ha convertido en un problema de todos ya que amenaza con destruir nuestro modo de vida, nuestra seguridad futura y la paz mundial. El presidente tiene que instituir políticas y estrategias para terminar la guerra y no estratagemas para asegurar que sea la próxima administración la que tenga que resolverla. El Congreso, dominado por los Demócratas, tiene que ofrecerle al pueblo norteamericano alternativas concretas y no criticas ni horarios.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.