All posts tagged with inmigracion RSS for this search results

El Nuevo Proyecto

Thursday 05 April 2007

por José R. Uzal

Los congresistas, Luis Gutiérrez, (D-IL) y su colega Jeff Flake,(R-AZ), presentaron un nuevo proyecto de ley para tratar de llegar a la mítica reforma integral migratoria. La nueva propuesta, conocida por sus siglas en inglés ‘STRIVE’, pretende ser una repuesta humanitaria a la alegada falta de control de las fronteras y a la presencia de millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos. “Es un proyecto de ley de seguridad: seguridad nacional, seguridad de las familias y seguridad económica”, expreso Gutiérrez. “Nos permite proteger nuestras fronteras y reformar un sistema migratorio que perjudica a los negocios, a las familias y a las comunidades. Ambos congresistas alegan que el proyecto tiene como objetivos el fortalecimiento de la acción policial y la seguridad fronteriza, además incrementar la responsabilidad de los empleadores y regular de manera más efectiva el flujo de trabajadores temporales hacia Estados Unidos. En realidad están buscando la forma de explotar legalmente la mano de obra barata y abundante, preservar el poder adquisitivo de los inmigrantes y continuar la vergüenza de la muralla.

En el senado hay una propuesta presentada por los senadores John Cornyn (R–TX) y Jon Kyl (R–AZ), denominada: "Ley para una mejor acción policial y reforma migratoria 2005". Esta basada en el retorno voluntario a sus países de origen de aquellos ilegales que califiquen para una visa temporal de trabajo. En caso de que los dos proyectos de ley pasen en sus respectivas cámaras, tendrán que ser homologados antes de ser presentados al presidente para convertirse en ley. Lo mismo que sucedió el verano pasado y nunca se resolvió.

El presidente George W. Bush ha expresado en varias oportunidades su apoyo tanto a la legalización de indocumentados como a un programa de trabajadores temporales, junto con un mayor control fronterizo y una aplicación interna de las leyes de inmigración.

Los tres están tácitamente de acuerdo en que no haya una amnistía, que no se hable claramente de la frontera con México y que los proyectos de ley no incluyan el deseo de los inmigrantes en otras partes del mundo de entrar legalmente a Estados Unidos. Los tres ignoran la necesidad de  establecer un programa de asilo político justo y rápido. No toma en consideración la necesidad de implementar un sistema migratorio que controle los extranjeros que entran, por que razón entraron, donde se alojan mientras están en el país y cuando salieron.  No demandan que todos los inmigrantes que quieran entrar a Estados Unidos, sin miramiento al país, región o continente de procedencia, sean tratados de la misma forma y bajo las mismas leyes.

El nuevo embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, ha sido el único en expresarse con claridad. Sarukhán insistió que cualquier reducción en el número de emigrantes hacia Estados Unidos dependerá en gran medida en “la habilidad de México para demostrar que trabaja para generar empleos” y dijo claramente que “la reforma migratoria de Estados Unidos comienza en México”.

El problema con las propuestas Gutiérrez-Flake, Cornyn-Kyl y los deseos del presidente Bush es el mismo dilema que enfrentaron los legisladores el año pasado. Si se ponen en efecto leyes que legalizan a la mayoría de los ilegales estos ya no tendrían necesidad de  trabajar en la agricultura, manufactura y  mantenimiento. Los nuevos legales buscarían mejores trabajos y entrarían en competencia con los norteamericanos. Si continúan las redadas, la construcción de cárceles privadas para el procesamiento de deportados y la presión contra los patronos muy pronto una lechuga costara lo que cuesta un galón de gasolina.

El llamado problema migratorio se resuelve negociando con México un nuevo tratado NAFTA que les devuelva a los campesinos mexicanos la habilidad de ganarse el pan de cada día. Se soluciona creando una organización permanente de estudio sobre problemas y soluciones fronterizas. Se logra urgiéndole a México leyes que abran su economía y distribuyan las riquezas del país más equitativamente. De nuestro lado debemos implementar una moratoria de 2 años en las deportaciones, un indulto a ilegales que no hayan cometido delitos graves y debemos comenzar la inscripción voluntaria de los indocumentados. Los indocumentados que se inscriban como residentes ilegales deberán regresar a sus respectivos países dentro del periodo de 2 años a preparar su entrada legal sin estigma y con prioridad. Los ilegales que no se hayan inscrito dentro de los 2 años serán sujetos a deportación inmediata sin derecho a regresar.

La reforma migratoria debe ser exactamente eso, una reforma a las presente leyes que gobiernan la inmigración a EE.UU.  El continuar llamándole reforma migratoria a los problemas con México y Latinoamérica es pura demagogia y una burla de ambos partidos políticos a los indocumentados, a los hispanos que vivimos en esta gran nación y al generoso y tolerante pueblo norteamericano.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.

... continuado

El boicot

Thursday 05 April 2007

por José R. Uzal

"En Washington, una coalición de activistas anunció un boicot nacional el próximo 1 de mayo para protestar contra las redadas y deportaciones de indocumentados. Líderes del "Movimiento del 1 de Mayo" han pedido que, en el "Gran Boicot Estadounidense, II Parte", los inmigrantes se ausenten de los trabajos, escuelas o centros comerciales, como medida de presión a favor de una reforma migratoria integral."

La reforma integral migratoria es la nueva frase de moda. Todos estos grupos y muchos más que defienden los derechos de los indocumentados tienen el mismo punto de vista que los grupos en contra de ellos. Ambos solo hablan y luchan por una llamada reforma integral al sistema migratorio la cual solo toma en consideración la situación en la frontera con México.

Los sectores empresariales razonan que sin reforma integral habrá carencia de mano de obra barata. Los sectores sociales hablan de una preocupación "humanista para enfrentar las injusticias del problema migratorio actual". Los opositores abogan por la construcción de una muralla y la deportación de los ilegales que están destruyendo nuestra sociedad forzándola a hablar español. Reitero, ambos lados del debate solo se refieren a la frontera con México y los hispanos. Es el mismo dilema al que se enfrenta el congreso desde que el proyecto de ley HR4437 del 2005, fue aprobado por la Cámara, y el proyecto S2611 fue aprobado en mayo del 2006 por el Senado y no llegaron a ser homologados para ser firmados por el presidente Bush. El dilema era y sigue siendo: explotar o expulsar los hispanos.

La reforma integral que demandan estos grupos y que esta considerando el congreso, no considera todas las fronteras y puertos de entrada a Estados Unidos. No toma en consideración el deseo de los inmigrantes en otras partes del mundo de entrar legalmente a EE.UU. Ignora la necesidad de establecer un programa de asilo político justo y rápido. La reforma integral que discuten no toma en consideración la necesidad de implementar un sistema migratorio que controle los extranjeros que entran, por que razón entraron, donde se alojan mientras están en el país y cuando salieron. La reforma integral no demanda que todos los inmigrantes que quieran entrar a Estados Unidos, sin miramiento al país, región o continente de procedencia, sean tratados de la misma forma y bajo las mismas leyes.

Hay que desintegrar la reforma integral para poder resolver el problema migratorio y mantener la seguridad nacional. El Congreso y los foros políticos domésticos tienen que separar los problemas en la frontera con México y la situación deplorable en que se encuentra nuestro sistema migratorio. Una vez que se aparten los dos temas, el gobierno de México tiene que jugar un importante papel en este nuevo debate. No podemos defender los derechos de los hispanos indocumentados sin traer a la luz pública las causas de la explosión migratoria a través de la frontera con México.

El "Gran Boicot Estadounidense, Parte II" que pide a los inmigrantes se ausenten de los trabajos, escuelas o centros comerciales, como medida de presión a favor de una reforma migratoria integral, esta cometiendo el mismo error de mezclar la reforma migratoria y la situación en la frontera con México. El llevar a cabo un boicot que demande una reforma integral migratoria que no incluya la participación de los que buscan asilo político; los que quieren entrar a EE.UU procedentes de otros países; las empresas que demandan ingenieros y técnicos especializados, y los inmigrantes que son devueltos a sus respectivos países porque estos no tienen un arreglo ventajoso con Estados Unidos, es una buena acción basada en mala información.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.

... continuado

La hipocresia

Monday 05 March 2007

por José R. Uzal

Los Estados Unidos siguen dándose el lujo de usar la inmigración para manipular la opinión pública. No tiene sentido que nuestra nación ponga la inmigración ilegal en el centro del dialogo nacional habiendo suficientes leyes vigentes para resolver un problema que nunca debió llegar a las presentes proporciones.

Los Presidentes de México y Estados Unidos exponen que se oponen a la ilegalidad  migratoria pero la explotan. El Presidente Bush añade la mano de obra barata a la lista de adicciones de nuestra sociedad de consumo junto al petróleo, las drogas, mercancía de China y autos importados. Para enfatizar esta adicción Bush demanda un programa de trabajadores invitados. El Gobierno mexicano, por su parte, no ha hecho nada con las enormes ganancias petroleras para mejorar el nivel de vida del pueblo. México muestra signos de adicción a las divisas que los emigrantes envían a sus familiares, las cuales siguen aumentando anualmente. Ambos son adictos, con el destino de millones de seres humanos en sus manos y con la misma excusa de “demanda y abasto” que han usado para culpar a los consumidores de las adicciones y no admitir responsabilidad por la falta de liderazgo. (El no aceptar responsabilidad es una característica de los adictos).

La mayoría del pueblo americano tampoco acepta a los inmigrantes ilegales, pero se beneficia indirectamente de los ahorros en la mano de obra que realizan los productores de insumos básicos. Las oficinas están limpias, los árboles podados, las frutas y los vegetales tienen precios razonables, los platos están limpios y recogidos en los restaurantes. Todo esto porque los patronos emplean la mano de obra ilegal; la cual les ayuda a mantener los precios bajos. Estas realidades crean condiciones que no son propicias para que el pueblo americano, si le prestara atención al problema, demande la expulsión de los ilegales.

Los americanos no pierden empleos importantes en EE.UU. por los ilegales. Los pierden porque las corporaciones exportan los empleos. Las mismas corporaciones que emplean a los ilegales, a través de terceros,  para los trabajos poco importantes que no pueden exportar. Los famosos trabajos que los norteamericanos no quieren hacer por el salario que ofrecen. Este es el secreto a voces que tiene a los políticos debatiendo si expulsarnos o explotarnos. México y Bush cabildean por la explotación. Bush quiere que la mano de obra barata continúe accesible y México no quiere un regreso masivo de los ilegales. El Senado decidió legalizar la explotación con el proyecto de ley S2611. La Cámara legalizo la expulsión con la odiosa H4437. La Cámara y el Senado se sentaran antes de las elecciones de noviembre en una conferencia para homologar ambos proyectos.

Detrás de la presente crisis, además del dinero están los votos. No los votos de los Hispanos, como quieren hacernos ver, no, los votos de los Anglos. Los políticos de Estados Unidos leen los resultados del censo y ven que la faz de América esta cambiando vertiginosamente. Los Anglos no procrean lo suficiente para mantener su mayoría y al mismo tiempo envejecen. Loas hispanos mantienen altas tasas de natalidad y son jóvenes. Este hecho provoca pánico entre los que examinan el futuro de nuestra nación. Ellos piensan que el credo americano esta en peligro de desaparecer en los próximos 20 años. Vemos el resultado de esta aprensión en los acuerdos de reforma migratoria basados en la actividad en una sola frontera en lugar de tomar en cuenta el problema en total.

Estados Unidos tiene que considerar a Canadá y México de una forma diferente al resto del mundo. El Acuerdo de Libre Mercado en Norte América (NAFTA) fue aprobado por el Congreso de Estados Unidos en Noviembre de 1993 y entró en efecto en Enero 1, 1994. NAFTA se diseño como la base de un futuro Mercado Común de Norte América. La intención original era la de hacer las fronteras entre los tres países lo más inconspicuas posible; creando el área de libre comercio mayor del mundo para competir con la Comunidad Europea. Si los mexicanos fueran preponderantemente de ojos azules, hablaran ingles y el 89% no fueran católicos, ya estuviera en efecto el Mercado Común Norteamericano. Las fronteras serian el istmo de Tehuantepec y el Polo Norte y los ilegales a perseguir serian indios, asiáticos, europeos y del oriente medio. Evidencia este hecho étnico que Canadá llegó a tener frontera libre con Estados Unidos pero en la frontera con México construimos y expandimos murallas reales y virtuales y desplegamos operativos militares sin importarnos los cientos de años de historia común.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.

... continuado

Las redadas

Monday 12 February 2007

por José M. Uzal

El gobierno de Estados Unidos intensifica las redadas contra los inmigrantes indocumentados, ilegales como el gobierno prefiere llamarlos. En el caso de estos, alegadamente ilegales, la diferencia es que el gobierno de EE.UU. les permitió, tácitamente la entrada, después de la ultima amnistía en 1986. La presente administración, es culpable de mezclar el problema de la entrada de ilegales por la frontera sur y la necesidad de una reforma de las leyes migratorias de la nación. Los Republicanos y la Casa Blanca unieron ambos temas para confundir e instigar la opinión pública y ganar votos en las últimas elecciones generales. Posteriormente de las demostraciones masivas del verano pasado los forzaron a cambiar de estrategia. Los dos proyectos de ley en el congreso el  HR 4437 en la Cámara y el S2611en el Senado no llegaron a ser homologados en conferencia y enviados al presidente a pesar de que los Republicanos tenían el control total del gobierno en aquel entonces.

Inmediatamente después de la elecciones del pasado noviembre el líder electo del nuevo bloque marginalmente mayoritario en el Senado, Harry Reid, (D.Nevada) declaro: “Considero, como todos los demócratas, que necesitamos una reforma migratoria amplia, que allane el camino a la legalización (de los indocumentados) e incluya sanciones severas a quienes den trabajo (a los indocumentados)” El Senador Reid se acata a la política Demócrata, de que las reforma migratoria es un tema que no se resolverá de inmediato y que requieren un estudio profundo. Es evidente en estas declaraciones del Senador Reid, que el tampoco tiene la menor idea de cómo resolver el problema y continua la política republicana de mezclar los problemas de la entrada de ilegales por la frontera sur y la necesaria reforma de las leyes migratorias.

Al no haber una política clara, las redadas continúan. Han sido arrestados ciudadanos de Argentina, Argelia, Albania, Brasil, Colombia, Chile, El Salvador, Ecuador, Guatemala, Georgia, Honduras, Haití, Jordania, México, Perú, Panamá, Rumania y Venezuela, según anunció en Miami la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

Lo interesante de las nuevas redadas es que están siguiendo escrupulosamente las leyes migratorias existentes. La llamada “Operación Devolver al Remitente” se concentra en criminales y personas con ordenes de deportación de muchos países para no ser tildados de solo buscar a hispanos, aunque en realidad esto es lo que están haciendo. A pesar de aparentar el conducir las redadas dentro de la ley la mayoría de inmigrantes que han sido arrestados han denunciado el haber sido víctimas de abusos físicos y verbales.

El presidente George W. Bush visitara a México del 12 al 14 de marzo para discutir el tema migratorio con el Presidente Calderón. Según la Casa Blanca, el viaje a México servirá para "subrayar nuestra sólida alianza con México y mostrar apoyo a los esfuerzos del presidente Felipe Calderón de hacerle frente a la pobreza y desigualdad de ingresos, a restablecer el orden público, a combatir la amenaza común del narcotráfico y a robustecer nuestra relación económica". Traducción: “comenzamos a darnos cuenta de que el problema con la frontera con México es totalmente independiente de la necesidad de una reforma migratoria”.

Mientras tanto las organizaciones de inmigrantes en EE.UU. han creado una coalición, y han solicitado por escrito al presidente George W. Bush que detenga las redadas y deportación y planean una movilización masiva el 25 de marzo en Washington DC. Los ilegales no debieran poner mucha fe en esta petición ya que es obvio mientras estén  hablando van a seguir deportando hispanos.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.

... continuado